top of page
Buscar
  • Foto del escritorSala Urbana

“¡Hay una ratonera en la casa!”

Por Pastora Nydia González / info@salaurbana.com


¿Qué es la empatía? Es la capacidad de comprender y compartir los sentimientos de los demás ,la empatía nos permite ver las cosas desde la perspectiva de otro en vez de la nuestra.



Anécdota: “La ratonera: Cuidado al decir no es mi problema”


Un ratón, mirando por un agujero en la pared, ve a un granjero y a su esposa abriendo un paquete. Sintió emoción imaginando qué podría ser lo que contenía. Quedó aterrorizado cuando descubrió que era una ratonera.


Fue entonces corriendo al patio de la granja a advertir a todos: ¡Hay una ratonera en la casa, una ratonera en la casa!


La gallina que estaba cacareando y escarbando, levanto la cabeza y dijo:

– Discúlpeme Señor Ratón. Yo entiendo que es un gran problema para usted, más no me perjudica en nada, a mi no me incomoda.

El ratón fue hasta el cordero y le dice:

¡Hay una ratonera en la casa, una ratonera!

– Discúlpeme Señor Ratón, pero no hay nada que yo pueda hacer, solamente pedir por usted. Quédese tranquilo que será recordado en mis oraciones.

El ratón se dirigió entonces a la vaca, y la vaca le dijo:

– Pero, ¿acaso yo estoy en peligro? Pienso que no… es más, estoy segura que no.

Entonces el ratón volvió a la casa preocupado y abatido para encarar a la ratonera del granjero.



Aquella noche se oyó un gran barullo, como el de una ratonera atrapando a su víctima. La mujer del granjero corrió para ver lo que había atrapado. En la oscuridad, ella no se percató que lo que la ratonera había atrapado era una serpiente venenosa justo por la cola. La serpiente mordió a la mujer.


El granjero la llevó inmediatamente al hospital. Ella volvió con fiebre. Todo el mundo sabe que para alimentar alguien con fiebre, no existe nada mejor que una sopa.


El granjero agarró su hacha y fue a buscar el ingrediente principal: la gallina.


Como la enfermedad de la mujer continuaba, los amigos y vecinos fueron a visitarla. Para alimentarlos, el granjero mató el cordero. Pero la mujer no se curó y acabó muriendo.

Y el granjero entonces vendió la vaca al matadero para cubrir los gastos del funeral.


El ratón pensaba “si por lo menos me hubieran escuchado, si hubieran entendido , que el problema que es mío hoy, mañana puede ser de ustedes”.


Esta anécdota me acuerda una parábola dicha por Jesús acerca de la empatía que debemos tener hacia los demás.


Respondiendo Jesús, le dijo:

—Cierto hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones quienes lo despojaron de su ropa, lo hirieron y se fueron dejándolo medio muerto. Por casualidad, descendía cierto sacerdote por aquel camino y, al verle, pasó de largo. De igual manera, un levita también llegó al lugar y, al ir y verle, pasó de largo. Pero cierto samaritano, que iba de viaje, llegó cerca de él y, al verle, fue movido a misericordia. Acercándose a él, vendó sus heridas echándoles aceite y vino. Y poniéndolo sobre su propia cabalgadura, lo llevó a un mesón y cuidó de él. Al día siguiente sacó dos monedas[a] y se las dio al mesonero diciéndole: “Cuídamelo, y todo lo que gastes de más yo te lo pagaré cuando vuelva”. ¿Cuál de estos tres te parece haber sido el prójimo de aquel que cayó en manos de ladrones?

Él dijo:

—El que hizo misericordia con él.

Entonces Jesús le dijo:

—Ve y haz tú lo mismo. Lucas 10:30-37



Analizando estas dos historias y comparándola con la sociedad en que vivimos, nos damos cuenta que estamos faltos de empatía y misericordia hacia los demás. Se nos ha enseñado que el éxito no es de los débiles y que para alcanzar las metas, no importa los medios que usemos ,si conseguimos ser los primeros ,los mejores ,sin importar los demás. Nos hemos acostumbrado a ver el dolor ajeno como algo que no nos atañe y nos hacemos indiferente ,cerramos la ventanilla del carro y también la de nuestro corazón y nos parecemos a los animales la granja, al levita y al sacerdote de la parábolas de Jesús.


Moraleja: La próxima vez que escuches que alguien tiene un situación y pienses que no le debes prestar atención porque no es tu problema… Piénsalo dos veces. Analíza todo bien antes de decir: “No es mi problema”


Por eso ,Levántate ,Brilla, Resplandece y deja tu huella en un mundo que languidece.

Abrazos, Nydia González

35 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Commenti


bottom of page